
Kimberly Rodríguez, coach en nutrición. Foto: Cortesía
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La relación entre la alimentación con la cultura y festividades de una región
La alimentación no solo es cuestión de nutrientes o calorías: también es cultura, tradición, familia y emociones. Así lo explica la coach en nutrición Kimberly Rodríguez, quien comparte su visión sobre cómo tener una mejor relación con la comida, especialmente en épocas festivas.
Al hablar sobre lo que significa ser coach en nutrición, puntualiza que su labor no se trata de imponer dietas restrictivas ni de eliminar alimentos, sino de acompañar a las personas a sentirse mejor con su cuerpo, tanto por fuera como por dentro.
“Se trata de integrar alimentos que nos causen bienestar, aprender a comer sin culpa ni remordimiento, y reconocer que la relación con la comida también es emocional y física”, asegura.

Kim destaca la importancia de aprender a comer sin culpa. Foto: Cortesía
La especialista destaca que uno de los mayores errores que comete la gente es prohibirse grupos de alimentos como el pan o las tortillas.
“Cuando eliminamos estos alimentos, lo único que conseguimos es que el antojo aumente e incluso caigamos en atracones”, explica. En su lugar, recomienda buscar una alimentación que promueva el bienestar y la energía diaria, con un enfoque en la digestión, el sueño y la calidad de vida.
Al pedirle un consejo para quienes buscan asesoría en nutrición, la coach invita a cambiar la perspectiva:
“Más que enfocarnos en la pérdida de peso, hay que centrarnos en sentirnos mejor, con más energía, mejor calidad de sueño y digestión. Cada cuerpo es distinto, y lo que le funciona a una persona puede no ser igual para otra. Lo importante es escuchar a nuestro cuerpo”.

Uno de los errores más comunes en materia de nutrición es eliminar grupos de alimentos completos. Foto: Cortesía
La relación entre la comida y las emociones también está ligada a la cultura y a las festividades de cada región.
“Cuando quitamos alimentos como el pan, el helado o el chocolate, empezamos a comerlos con culpa o compulsión. Lo que busca la nutrición integral es dejar de etiquetar los alimentos como buenos o malos y entender que todos aportan nutrientes con funciones distintas”, señala.
En este sentido, comparte su impresión sobre la gastronomía de León, Guanajuato, donde actualmente radica. Originaria de Mexicali, comenta que le parece curiosa la cantidad de botanas que se consumen aquí, como la popular guacamaya.
“Quizá no tiene todos los grupos de alimentos, pero no podemos prohibirla, porque forma parte de la tradición. La comida nos conecta con nuestras raíces, con la familia y con nuestras festividades. Eso también la convierte en un buen alimento”, afirma.

La famosa guacamaya, un alimento típico en León. Foto: Cortesía Viva León
De cara a celebraciones como el Grito de Independencia, el Día de Muertos o la Navidad, la coach invita a disfrutar de platillos típicos como el pozole, el pan de muerto o los buñuelos sin miedo ni juicios.
“Muchas personas ven estas fechas con temor al aumento de peso y se ponen a dieta. Pero si prohibimos estos alimentos, tarde o temprano los comeremos sin control. Cuando quitamos lo prohibido, aprendemos a disfrutarlos con equilibrio y sin compulsión”.
Con esta visión, la especialista nos recuerda que la comida no es enemiga, sino un puente que conecta nuestra salud con nuestra historia, nuestras emociones y nuestra cultura.